El Papa eliminó el secreto pontificio para los casos de pederastia

Francisco tomó la medida en el seno de la Iglesia y busca ofrecer una "plena colaboración" con las autoridades civiles, según fuentes vaticanas.

Foto (Gentileza)

El Papa Francisco eliminó ayer el secreto pontificio para los casos de pornografía infantil y de pederastia en el seno de la Iglesia, en busca de ofrecer una "plena colaboración" con las autoridades civiles.

Mediante una disposición firmada por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, anuló el secreto pontificio para los casos que involucren "la adquisición o posesión o divulgación, con un fin libidinoso, de imágenes pornográficas de menores de 18 años por parte de un clérigo, de cualquier forma y por cualquier medio".

La eliminación del secreto, que permitirá acelerar las causas canónicas de pederastia, regirá para los delitos contemplados en el artículo 1 del decreto pontificio "Vos Estis Lux Mundi" de mayo último.

Así, también son alcanzados por la disposición de ayer los "delitos contra el sexto mandamiento del Decálogo" que consistan en "obligar a alguien, con violencia o amenaza o mediante abuso de autoridad, a realizar o sufrir actos sexuales; realizar actos sexuales con un niño o niña o con una persona vulnerable; producir, exhibir, poseer o distribuir, incluso por vía telemática, material pornográfico infantil, así como recluir o inducir a un niño o una niña o a una persona vulnerable a participar en exhibiciones pornográficas".

También quedan excluidas del secreto las "conductas llevadas a cabo por los sujetos a los que se refiere el artículo 6, que consisten en acciones u omisiones dirigidas a interferir o eludir investigaciones civiles o investigaciones canónicas, administrativas o penales, contra un clérigo o un religioso" en los delitos de pederastía.

Francisco dispuso además que a partir de ahora "el secreto de oficio no obsta para el cumplimiento de las obligaciones establecidas en cada lugar por la legislación estatal, incluidas las eventuales obligaciones de denuncia, así como dar curso a las resoluciones ejecutivas de las autoridades judiciales civiles".

Así, los magistrados civiles de los países que investiguen este tipo de delitos podrán tener acceso a las actas de los procesos canónicos.

Con la nueva disposición, siempre que una ley estatal prevea la obligación de denunciar de parte de quien sepa sobre este tipo de hechos, "se favorecerá la plena colaboración con las autoridades civiles evitando incursiones ilegítimas en la esfera canónica", planteó el presidente del Tribunal de Justicia Vaticano, Giuseppe Dalla Torre.

Según el escrito divulgado ayer por el Vaticano, con la nueva disposición, "no puede imponerse ningún vínculo de silencio con respecto a los hechos encausados ni al denunciante, ni a la persona que afirma haber sido perjudicada ni a los testigos".

Según observó en una nota Dalla Torre, "la caída del secreto pontificio tiene efectos generales en todo el arco de los hechos dirigidos a perseguir, en el contexto canónico, un comportamiento deshonesto", desde la denuncia hasta la decisión final.

Además, la resolución pontificia de ayer plantea que el secreto pontificio también será eliminado "cuando tales delitos hayan sido cometidos en concomitancia con otros delitos". Además, la reescritura de las disposiciones dadas a conocer ayer elevan hasta los 18 años, en vez de los 14 previos, la edad sobre la cual es delito canónico atesorar imágenes pornográficas.