Acusaron formalmente a Mariano Cordi y será trasladado al hospital del penal de Ezeiza

Bajo un fuerte operativo de seguridad y sin la presencia de la prensa, se desarrolló en los tribunales locales la audiencia de formulación de cargos contra Mariano José Cordi, de 41 años.

Foto (Gentileza)

Se dispuso que continúe detenido hasta que culmine la etapa investigativa del proceso y será trasladado al Hospital del Complejo Penitenciario 1 de Ezeiza, perteneciente al Servicio Penitenciario Federal.

El juez de Garantías Juan Martín Arroyo aceptó la petición de la Fiscalía, la Querella y la Defensa y habilitó formalmente una investigación penal preparatoria por el término de cuatro meses, aunque la situación de Cordi podría definirse mucho antes si es que su salud lo permite. Es que según argumentó la fiscal Betiana Cendón, tenía elementos probatorios suficientes para avanzar a la siguiente instancia del proceso y hasta hubo algunas tratativas con las partes para dar un cierre definitivo al caso. Aunque la situación médica del acusado por ahora lo impide.

Minutos antes de las diez de la mañana de ayer, Cordi fue subido a una ambulancia que lo llevó al edificio Pilmayquen, donde ingresó en una silla de ruedas y con una fuerte custodia policial. Tras un pedido de la parte querellante, se resolvió que la prensa presente no pudiera ingresar al recinto.

Cendón, con la adhesión de la abogada representante de la Querella, Natalia Araya, le atribuyó a Cordi el hecho ocurrido el 29 de enero de 2019 entre las 15 y 16 horas, en la plaza de la Iglesia Catedral de Nuestra Señora del Nahuel Huapi. Cordi se presentó en el lugar para encontrarse con su expareja, Karina Valeria Coppa, lo cual había sido acordado entre ambos mediante mensajes intercambiados a través de WhatsApp.

Una vez en el lugar, Cordi se dirigió al sector de las escaleras de la iglesia, en la parte exterior de la puerta norte, donde se encontraba Coppa, y empleando un arma de fuego de fabricación casera calibre 22, le efectuó un disparo a la mujer. El proyectil impactó en la parte izquierda de la cabeza, en la región parietal y le produjo a Coppa una grave lesión por la cual fue trasladada al Hospital Zonal Bariloche, produciéndose su deceso horas más tarde como consecuencia de la destrucción de masa encefálica que causó el recorrido del proyectil, ligeramente descendente con orificio de entrada, quedando alojado en la parte derecha del cráneo.

El accionar del imputado consistió en la figura de homicidio agravado por el vínculo y en una agresión de un hombre hacia una mujer en la que medió violencia de género. El defensor particular, Marcelo Ganuza, aseguró que todavía no tenía elementos para contrarrestar la teoría acusatoria, aunque planteó algunos reparos respecto a la calificación legal escogida.
Durante el desarrollo de la audiencia, Cordi no hizo ningún tipo de manifestación, solo pequeños movimientos con sus manos y con su cuerpo, pareciendo pretender acomodarse en la silla de ruedas en la que fue trasladado.

Además, personal del Hospital Zonal que lo acompañó en el traslado, le colocó un casco en la cabeza, para proteger su cráneo, ante la ausencia de un trozo de hueso que debieron retirarle en una de las intervenciones quirúrgicas.

Las pruebas

Al momento de reseñar las pruebas colectadas hasta el momento, la Fiscalía detalló que el acta de procedimiento inicial de la Policía, fue redactada a las 15.40 de aquel día, a partir de un llamado al 911 que daba cuenta de la presencia de una mujer lesionada en la Catedral. Alrededor de las 19 horas, médicos del Hospital Zonal confirmaron que Coppa tenía un impacto de bala en la cabeza y casi dos horas después se produjo el deceso.

Una amiga de la mujer fue la que dio el primer indicio a los investigadores al confirmar que Valeria se iba a encontrar con su expareja. Además, una oficial de policía que realizaba una recorrida peatonal por la zona, observó a Cordi cuando estacionó su vehículo y descendió del mismo a tranco veloz, dejando las ventanillas abiertas. Apenas instantes después, lo observó regresar y abandonar el lugar en su automóvil marca Mazda. Todos esos movimientos de Cordi, quedaron registrados por las cámaras de seguridad.

Después de consumar el hecho, Cordi se dirigió directamente a la casa de un amigo suyo y le expresó “Ya terminé, la maté a Valeria” y dejó la vaina servida en la mesa. Además, le pidió ayuda para escapar a El Bolsón, pero su amigo le negó la asistencia.

Ese mismo día, alrededor de las nueve de la noche, la Fiscalía ya tenía elementos suficientes contra el sujeto y ordenó su captura, aunque la misma no se concretaría hasta tres días después.

La trama del femicidio y las condiciones del acusado

Según reveló la acusación, en comunicaciones telefónicas entre la víctima y el acusado, Coppa aceptó encontrarse con Cordi, pero le advirtió que no quería herirlo y que había iniciado una relación sentimental con otro hombre. Cordi iba decidido a matarla.

Dos amigos suyos, sirvieron de testigos fundamentales y las compañeras de trabajo de Valeria y sus amistades, dieron cuenta del temor que ella le tenía a Cordi.

Según un informe psiquiátrico elaborado por el Cuerpo Médico Forense, Cordi presenta una criminogénesis: programó un acto, tenía un objetivo claro de matar a Valeria y es tanta la temeridad que presenta en la personalidad, que tomó la decisión de hacerlo en una plaza a las cuatro de la tarde, sin importarle la presencia de niños u otras personas. “No verifica los daños colaterales, mata”, sentenció la Fiscalía al describir el informe durante la audiencia.

Además, señalaron los profesionales que elaboraron el informe que el acusado presenta una “personalidad temeraria, intimidante, violenta y fundamentalmente con las mujeres”. Durante su internación en el Hospital Zonal, amenazó de muerte a kinesiólogas que lo asistían y escupía a las mujeres que se acercaban para ayudarlo en su recuperación. La doctora Verónica Martínez resumió que padece una “omnipotencia paranoide, tiene altísimo riesgo de desarrollar conductas violentas”.

Según apuntó la Fiscalía, existió una “persecución anterior al hecho hacia Valeria, inclusive amigos y compañeros de trabajo. Ella tenía temor de que algo así pudiera ocurrir” y los amigos y allegados a ella se iban turnando para acompañarla.

Fuente: El Cordillerano