Semana decisiva en la pulseada con el dólar

Comienza una semana decisiva para definir el sendero del dólar. Por un lado está el Banco Central con su precario arsenal de instrumentos y, por el otro, un mercado cambiario donde la demanda por la divisa viene superando a la oferta.

Foto (Gentileza)

El Central utilizó al máximo los tres elementos que tiene autorizados por el acuerdo con el FMI. Acentuó la absorción monetaria y en 3 días retiró de plaza algo más de $150.000 millones.

Al mismo tiempo, convalidó una fuerte suba de 600 puntos básicos en la tasa de interés de las Leliq, que en lo que va de marzo pasó de 50,2% a 57,8% anual. Y completó la faena con una activa presencia en la punta vendedora del mercado de dólar futuro.

La reacción fue, para muchos, algo tardía. El dólar venía de cerrar febrero con un alza de 4,8%. Empezó marzo 1% arriba, para sumar otro 2,2% el miércoles y 4,3% más el jueves. Recién el viernes el BCRA consiguió hacer retroceder al dólar, que terminó 3% abajo en $41,20. El repliegue fue parcial, ya que la semana mostró al billete 3,2% arriba y al peso como la moneda de peor performance entre las emergentes.

Desde la autoridad monetaria parecen confiados en la efectividad de la estrategia que en marzo ya retiró más de 10% de la base monetaria. Advierten que hace falta tiempo para que se note un efecto estabilizador. Pero en una circunstancia como esta, tiempo no sobra.

El Central está virtualmente atado de pies y manos para actuar en el mercado spot. Solo puede vender dólares cuando la cotización supere el techo de la zona de no intervención. Para hoy ese valor está fijado en $50,33. Supera en 22,2% al cierre del mayorista. Si el dólar saltara en un porcentaje como ese, el problema se convertiría en algo mucho más serio que la necesidad de atenuar la volatilidad cambiaria.

Por otro lado, la presencia activa del Central en el offer de los futuros, debería alentar la venta de dólares contado. Quienes busquen financiamiento en pesos a tasas menores a las de mercado pueden conseguirlo vendiendo divisas spot y recomprándolas a término: el costo del crédito es la tasa implícita que surge de la diferencia entre ambas cotizaciones. Para el fin de marzo, los cierres del viernes marcaban 42,37% y para abril, 47,64%.

La inusual demanda de dólares de los últimos días no sería mayormente de compradores minoristas. Los depósitos a plazo fijo en pesos de privados cayeron 1,5% en lo que va del mes, pero todavía acumulan un aumento de 11,6% en lo que va del año, según datos del BCRA. La duda de varios economistas y observadores del mercado es si la batería de instrumentos del Central será igualmente eficaz si la demanda proviene de algún fondo de inversiones de Nueva York, cuyas decisiones de aumentar o bajar la exposición con un determinado país dependen del análisis que un software hace respecto del riesgo que representa una inversión.

Hay razones externas, como el fortalecimiento del dólar a nivel mundial y el reflujo de fondos de mercados emergentes, que también explican lo ocurrido en los últimos días. Los bonos cerraron la semana con caídas de 2% en el AY24, 3,9% en el AA25 y de 5,1% en el caso de los DICA. Los rendimientos saltaron 400 bps a niveles de 14% en lo que va del mes y el riesgo país se mantiene alto en 779 puntos.

Pero los números de la economía Argentina, no ayudan. La recesión lleva a dudar de la posibilidad de cumplir con el déficit primario cero, mientras el ratio deuda/PBI supera 90% y siguen escalando los déficits financiero y cuasi fiscal: las Leliq ya suman $985.000 millones y devengan intereses por $40.000 millones mensuales.

Y la inflación que no cede. Un dato: el BCRA dejó de comprar dólares el 14 de febrero, día en que se conoció el 2,9% de inflación de enero, situación que se complicó con las estimaciones de más de 3,5% para febrero y marzo.

Fuente: ámbito.com