Está en servicio el nuevo avión sanitario de la Provincia

El avión recuperado y remodelado a nuevo, que se suma al sistema de emergencia provincial, ya está listo para operar.

Foto (Gentileza)

Su puesta a punto demandó una inversión del Gobierno provincial de $3.400.000 y permitió recuperarlo del hangar en donde se encontraba en Neuquén desde 1996, y ponerlo nuevamente en condiciones de vuelo. Esto implicó reemplazar motores y  equipos por equipamiento nuevo para dejarlo en  condiciones de 0 horas de vuelo.

“Es un avión que ya era patrimonio del Estado provincial, que desde hace varios años estuvo averiado en un taller aeronáutico de Neuquén;  y desde que se creó la dirección de Aeronáutica, hace tres años, estuvimos ocupados en recuperarlo hasta que finalmente lo logramos”, indicó el director de Aeronáutica, José María Scheverin.

Respecto a sus características precisó: “Se trata  de un Piper Azteca  bimotor, de 6 plazas; configurable para funcionar como ambulancia,  y con capacidad de cumplir varias funciones entre ellas, la de avión sanitario; para ello ya tenemos el equipamiento necesario y estamos trabajando con salud pública”.

La nueva incorporación será parte del Sistema Integral de Atención  Rionegrina de Medicina de Emergencia (SIARME), “el sistema de emergencia estaba a nivel de tierra y el poder contar con este avión es la manera de poder dar respuesta rápida a patologías que requieren esa rapidez”, explicó la secretaria de Relaciones Institucionales de Salud, Mercedes Ibero.

La aeronave estará disponible para todo el sistema sanitario y de acuerdo al traslado que sea necesario, se configurará con la aparatología propia del momento.

El coordinador de Emergencias y Desastre Sanitarios de la provincia, Miguel Ledesma, resaltó la importancia de esta incorporación en materia de traslados sanitarios e indicó que “el Ministerio de Salud ha puesto a disposición todo el equipamiento necesario para pacientes críticos”.

La aeronave que acercará a pacientes críticos a los hospitales de cabecera, ubicados en General Roca, Viedma, Cipolletti y San Carlos de Bariloche, demandó una inversión para su puesta a punto de $3.400.000.